El arte de determinar

Ntribus urbanaso nos gustan las respuestas ambiguas, siempre queremos por lo menos tener una idea de algo, generalizando la peor respuesta en común que tiene la gente es: “tal vez”,  “no se”, “no tengo idea”.

Cuando hemos cambiado, creemos que es porque nosotros queremos u reflexionamos, pero nuestro cerebro cambia continuamente influenciado por el exterior o interior. Hace ya algún tiempo un amigo tuvo un hijo y yo le pregunte algo así: ¿te sientes una persona mas madura o una persona mas tranquila?. Me dijo que si, que ahora veía las cosas diferentes, porque había pensado y tenía una nueva visión de la vida (si mal no recuerdo). Y resulta que las personas se vuelven mas tranquilas y pacíficas cuando nace un hijo, al disminuir la hormona testosterona, y al aumentar otras hormonas. Yo incluso le dije eso y me dijo que no, que era por lo anterior.

El cerebro no se da el enorme trabajo de analizar especialmente a cada una de las personas que conocemos, sino que les asigna una especie de etiqueta la cual engloba a muchas personas más. Es una forma de simplificarse la vida ya que la información del exterior es muy abundante. Inconscientemente estamos determinando a las personas, determinando a que grupo pertenece, que patrón de conducta tienen, cual es su problema, etc. Pero resulta que cuando hablamos con esas personas es frecuente que no encontremos diferencias entre otro tipo de personas que ya conocemos, encontramos más similitud que diferencia.

Como sociedad con el tiempo hemos avanzado, avanzado mucho. Ya no creemos que la tierra es plana, que existen cuatro elementos químicos (fuego, agua, tierra, aire), que existen los brujos, que la tierra es el centro del universo,  etc. ¿Pero como fuimos capases de creer esas cosas si nunca existieron hechos que lo demostraran?. Es muy posible que sea porque nos cuesta aceptar que hay cosas que se nos escapan de las manos, que no tenemos todo el control de nuestra vida. Creo que la mayor parte de lo que decimos son cosas que no están comprobadas o convicciones propias, o cosas que inventamos.

Vivimos determinando lo que no sabemos. Incluso el gran científico Isaac Newton dijo que el tiempo era estático y luego viene Albert Einstein y nos dice que el tiempo es relativo. A diferencia de los otros científicos Einstein fue mucho más cauteloso al decir ciertas cosas, aunque no faltan las malas interpretaciones y sacadas de contexto. Cada vez más los científicos se vuelven más estrictos al afirmar ciertas cosas. Charles Darwin fue también muy cauteloso y dio sugerencias, pero pocas veces afirmaba algo sin sustento (lo hacía, pero mucho menos de lo normal del común de la gente). Aún así Darwin -predijo- la existencia de ciertas especies, de las cuales no se tenían restos fósiles todavía o no se habían descubierto especies en vida en el tiempo en que la genética no lo demostraba. Justamente estos dos científicos “Darwin y Albert Einstein” son los que más quedaron pegados en la historia.

A veces es mejor callar al decir cosas sin sentido, no solo por el ridículo que hace una persona que abusa del afirmar cosas que no sabe, sino por sinceridad y respeto hacia los demás al no producir desinformación. Que la desinformación todavía es abundante en este siglo y probablemente mucho tiempo más.

La  posible solución a nuestro problema es admitir que no lo sabemos todo y que a veces creemos cosas que son fundamentos que están sostenidos en el aire, fundamentos que no tienen bases. Podemos usar palabras como “creo”, “puede ser”, “tienes razón”, “generalizando”, “prácticamente”, “no estoy seguro”, “sugiere”, “lo relaciono con”. Y a la vez se debe evitar la inseguridad o tal vez sea mejor callarse en ciertas situaciones. Sobre todo con las mujeres, las mujeres odian la inseguridad (exagerando) (es bueno que lo sepan). Al usar palabras como “tienes razón” incluso es bueno para las demás personas ya que a las personas les encanta saber que saben lo que hablan. También no digo que esto sea estricto, porque para los políticos usar palabras ambiguas sería la perdición y la ruina. Ya que la mayor parte de la gente quiere un líder que sabe lo que habla o que parezca que sabe lo que habla. Es mejor ser cauteloso hablando cosas manejables, quedarse callado y un poco de ambigüedad (tal vez no es tan mala).

One thought on “El arte de determinar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s